Amargura y decepción son los conceptos que mejor reflejaron el sentir de millones de compatriotas futboleros que la noche del sábado 5 de septiembre presenciaron el infartante choque entre las selecciones de Chile y Venezuela (2-2); un partido que
En esta ocasión la única representante del círculo paranormal criollo que metió algo de ruido en los medios fue, otra vez, la agraciada tarotista Karem Rodovalho. La “brujita futbolera” dio muestras de sus facultades adivinatorias en el programa televisivo que conduce el cantante “Lucho” Jara, la noche del jueves 3 de septiembre. Desafortunadamente para ella, su predicción no se cumplió, lo que constituye un nuevo porrazo en su carrera como futuróloga. Una vez que fueron reveladas las 3 cartas del destino, la bella pitonisa vaticinó que sería “un partido súper, súper peleado. No va a ser nada de fácil como la gente está creyendo que va a ser de fácil, pero según las cartas la gran posibilidad absolutamente es de Chile” (Se escucha la ovación del público). ¡Ojalá hubiese sido así!, pero a la luz del amargo resultado sólo resta señalar que la brujita nuevamente se cayó de la escoba. Parece que está sufriendo una suerte de miopía extrasensorial, producto quizás de sus anteriores costalazos (a modo de ejemplo ver los siguientes: http://navelocos.blogspot.com/2009/07/la-u-de-chile-vence-al-tarot.html).
Durante su intervención la adivina efectuó un comentario que vale la pena destacar. Antes de poner en marcha el ritual de las cartas, advirtió con astucia que iba a presagiar el desenlace del crucial choque clasificatorio, aunque ése no era el propósito del tarot. (¡Entonces para qué lo hace!). Muy inteligente de su parte. Si lanza una profecía y le acierta al resultado, entonces se lleva el crédito. Si se equivoca (como en este caso), entonces no es su culpa ni del tarot, ya que el mismo no fue diseñado para ese propósito. O sea, no tiene ni un pelo de tonta.
Se dice que el fútbol es impredecible y que el tarot, en extremo contraste, puede predecir las cosas que sucederán. Sea como sea, existen a estas alturas pruebas suficientes como para establecer que el tarot, a la hora de prever el desenlace de un partido, tiene tanto valor predictivo como el pronóstico optimista (cuasi dogmático) de los hinchas más fervorosos de nuestra selección, quienes siempre vaticinan un triunfo de



